Ir mal dormido te atonta, te lleva en
velocidad crucero directo hacia el abismo. Todo lo que ocurre a tu alrededor te
importa un carajo porque no lo entendés desde hace días; se te acaba el aire,
se te aflojan las rodillas al deslizarte por la casa, todos los sabores de tu
boca te repugnan aún más que los olores fríos del pasillo y los tostados y
lácteos de la cocina. Sentís que vas oprimido como con una pesada morsa de
gasista ajustándote las sienes, estrujándote el habla y cualquier
discernimiento o mínima acción. Te levantaste sin saber la hora ni como pudiste
hacerlo, te quedás viendo tu primer reflejo de muerto a escobazos por varios
minutos en el baño, las pesadas ojeras y las húmedas pestañas te espantan, la
piel lechugosa que estira tu cara, mortecina, seca, mal afeitada, transparenta
algunas venas azuladas que no laten, a tus pies los sentís fríos y húmedos, a
las manos como truchas, el mínimo roce de aire te estremece la desnuda carne
ultrasensible. Te preparás como podés el desayuno, te vestís con lo que se te
cruza primero y tarde salís a la calle para ir a encarar el fango de la urbe una
vez más. De primera mano el frío de Diciembre te corta la cara de un bofetazo,
se te nubla la vista por el bruto espasmo, se te contrae el abdomen de un
retorcijón tibio que irritado se te escapa materializado en vapor desde el culo,
buscás a tientas los cigarrillos en la campera y de la primera seca que le das
a uno casi te desmayás, tambaleás un poco (puede que algún peatón se asuste si
semejante imagen se interpone entre el chat y su destino negro), pero seguís
adelante, caminando en una nube hacia la boca del metro, muy alterado, como
sumido en un grave estado de falta mental, a evidente causa de la paranoia insomne
y de los ruidos molestos de la ciudad en la hora pico, que te sacuden los abotargados
nervios en carne viva provocándote vértigos y serias contracturas en las
malheridas cervicales; te duele mucho la cabeza, tosés y parece que las
entrañas se te salen de una arcada vacía. Te dan escalofríos, te pican mucho
los ojos, y la cabeza, que parece laguna, automática y boba, te retumba hueca,
separada de los hombros y muy detrás de tu despojo de cuerpo. No podés hablar y
nadie se atreve a hacerlo, preferís la soledad, meterte en tu mundo, hablar con
vos mismo en tu lengua indescifrable, ver las estrellas de mil colores que te
nublan a tu modo, apretar el play y que la música te vaya colocando cada pieza
del armatoste muy de poco a poco en su sitio para que te sea mas llevadero el
día de mierda que te espera.
29 de diciembre de 2012
13 de diciembre de 2012
Quemar
Escuchar a Deep Purple me hace recordar a mi tierna infancia en los suburbios del suburbio de la ciudad de Buenos Aires, una zona de nadie y de todos llamada y aún llamada Parque San Martín. Deep Purple me recuerda a las calles de tierra y los talleres de chapa y pintura, a la hija del almacenero Don Víctor (viejo e mierda), la pelota Tango Adidas y los jazmines de mi abuela, a la primera vez que mi tío Vidal me llevó a pescar a Lujan con el Torino cuando yo tenía seis o siete años. Recuerdo era fierrero el tipo, tenía un Torino del 69 que estaba restaurando y llevaba el guardabarros derecho de la trompa con un color antióxido que contrastaba mucho con el rojo original que enchapaba el resto de la carrocería. Andaba como una seda el Torino, pero consumía aceite como loco. Eso le traía dolores de cabeza a mi tío. Él era mecánico e iba a cambiarle el motor por uno que consumiese menos lubricante, recuerdo. Y le gustaba el rock. A mi tío Vidal le gustaba Pappo, Invisible, El Reloj (que eran del oeste), Creedence y Deep Purple. Tenía el veintiocho años y guardaba en la guantera unos viejos magazines de Deep purple y tiras de caramelos cristal, que me regalaba a mí y a las jóvenes gacelas cimarronas que subían a veces a dar una vuelta con mi tío por el centro de Merlo o por los telos de Moreno los sábados por la noche, haciendo rugir ese motor de truenos y con alguno de Pappo escapándosele por la ventana. Recuerdo que tenía Quemar (BURN), uno de Queen y algunos de Creedence, en especial La Fábrica de Cosmo (COSMO´S FACTORY) que no dejaba de pasar y pasar una y otra vez por el pasa-magazine. Pero lo que recuerdo muy mucho si escucho a Deep Purple, y en especial Quemar, y en particular su primer tema, es como mi tío pisó el acelerador del viejo Torino del 69 cuando le dio al play. La gran puta, iba encorvado sobre el volante zigzagueando entre los coches y los camiones 11/14 de Petinari a una velocidad de rayo, en plena ruta 7 a la altura de La Reja, cuando la ruta 7 era doble vía solamente y argentina ganó la copa del mundo de Méjico 86.
5 de diciembre de 2012
Ricardo de Laferrere
-hola doc
-si, ¿quien es? ¿quien es el que tenemos
del otro lado? dime tu nombre
-ricardo--de donde llamas, ricardo?
-de laferrere
-ricardo de laferrere, dime cual es tu
pregunta y te la responderé al aire-
-mire, doc, tengo 41 años, vivo con mi
pareja y quiero saber si es que afecta a mi desempeño sexual la crisis
económica, usted sabe, el stress y los problemas familiares. si es la causa de
mi impotencia sexual.
-mira ricardo, la crisis económica, si se
vive de forma personal, afecta profundamente al sexo, porque genera stress, que
como ya sabes, es el mayor enemigo de la lívido, del deseo sexual. ¿se
estimulan mutuamente tú y tu mujer?
-a veces, es que disponemos de muy poco
tiempo que podamos estar a solas y preferimos ir al grano, nada que dure más de
cinco o diez minutos; lo que me dure la erección. y eso pasa las veces que nos
dan ganas a ambos, que son pocas, sabe.
-muy mal, Ricardo. para estimular el deseo lo primero que
recomiendo es estar feliz, relajados y tranquilos. lo segundo es dejar la cabeza
y las preocupaciones fuera de la habitación
-pero doc, me es imposible despejar la
mente. estamos muy mal, tenemos muchas deudas. ¿como se puede aumentar la
libido de un hombre en los tiempos que corren? trabajo mucho, vivo con mis
suegros, me es imposible…
(se oye algo de estática en el éter
radial mientras la doctora Motherfucker piensa en el consejo que le dará a
Ricardo de laferrere, 41 años, impotente a causa del estrés que le provocan las
deudas y tener que convivir con la familia de su esposa porque los han
deshauciado; desesperado por poder contrarrestar ese grave problema de
inanición, que lo tiene al borde del divorcio por llevar a cuestas una vida sexual casi
inexistente y unas rutinas demoledoras y cansinas que lo anulan, día tras día, y
noche tras noche, desde hace seis meses para siete)
-creo que los dos tenéis falta de deseo y
lo que tenéis que hacer es dejar de tener relaciones sexuales por un tiempo,
tal vez la abstinencia sexual les despierte la necesidad de encontrar, juntos, otros
modos de amarse. dime, Ricardo, ¿tomas vigorizantes? ¿viagra o levitra?-no, no, mire, mi dieta diaria de pastillas consiste solo en un multicentrum cada mañana después del desayuno, un protector gástrico antes de las comidas y mi dosis prescripta de dos valiums, uno por la mañana antes de entrar a la oficina, y otro, que tomo a media tarde acompañando una pinta de Guinness y el periódico deportivo del día. aparte de eso, no consumo ninguna otra cosa.
-y dime, ¿han probado con masajes
sexuales? Sabes de los que te hablo ¿de los prostáticos o los clitoroidales?
-no, ¿prostáticos?
(ufffff… pensó la doctora Motherfucker,
otro giliposhas)
-dime Ricardo, ¿han comprado tu mujer y
tú mi último libro? ¿”pirulos y argollas
para dummies”? En el me explayo mucho sobre este tema en particular. Sobre todo
en la anatomía específica de las zonas erógenas, las localizaciones exactas de
los puntos G y distintos modos de práctica y empleo de los masajes.
-si, mi mujer lo compró la semana pasada
y vamos leyendo el segundo capítulo, pero todavía no se me pone dura, doc
- ¿tienes el libro a mano….?
-si, lo tengo sobre la mesa, mi mujer
está sentada al lado mío y me lo alcanza
-mira, ve al apartado de anatomía que
compone el capítulo 9…
-…si
-hay varios gráficos…
-si…
-fíjate en donde se muestra el pene y
todas las partes del sistema reproductor masculino, como abierto de piernas.
-si
-y dime, Ricardo, ese territorio inhóspito marcado con un largo
corchete que nace desde el último pliegue de los escrotos y muere en el mismo borde
del ano, ¿como se llama? Lo dice.
-ROCANRROLL-
-pues ahí, ahí mismo dile a tu mujer que
te masajee.29 de noviembre de 2012
Me fuí
Entramos los dos a la cocina uno detrás del
otro casi al mismo tiempo, ella por delante. Me senté en la silla de madera que
estaba junto a la mesa del mate y no quise emitir palabra. Teníamos que hablar
de algo por lo que me llamó aparte, para que lo hiciésemos en privado. Ella
quería cerciorarse de que había oído bien lo que le había parecido oír con el
café después de la cena. Estaba aturdida. Me agarró del brazo ni bien el viejo
me saludó de buenas noches y me acarició la frente como buscando fiebre y me
aconsejó de hombre a hombre: "Pensalo".
Dándome la espalda, comenzó a
fregar los platos en silencio, esperé que ella fuera la que hablase primero. Empezó
con la ollita de la pasta y después con la sartén de las milanesas sin decir
nada. Antes de lavar la sartén de las milanesas, filtró el aceite restante y lo
guardó para otros usos en un frasco de mermelada que siempre deja dentro del
horno. Abrió el agua caliente y un poco la fría para que no se le hincharan las
manos. Fregaba y fregaba encorvada, en todo momento yo mantuve la respetable
distancia. Noté como ese pelo un poco canoso cortado a la nuca se le balanceaba
mientras le daba a la faena, masticando la congoja y esperando el momento de
que ya no lo aguantase más y me lo preguntase y esperase una respuesta madura
de mi parte, la que esperaba oírme, recapacitando en mi decisión,
retractándome. Pero siguió sin decir nada raspándole el hollín a la sartén. Me
crucé de piernas y te juro que por un momento una duda me sobrevoló por dentro. Ella pareció
percibirlo al vuelo, se dio la vuelta de repente y con los ojos más celestes
que he visto en mi vida me preguntó:
-¿Es verdad que te vas?
-Si,
vieja, ya compré el pasaje-
23 de noviembre de 2012
Chistes muy malos
Hay
uno de mi trabajo que es insufrible. Cuenta chistes malos todo el tiempo que
siempre le celebramos por no hacerle sentir mal. Él se lo toma muy en serio
esto de caer bien a todos con sus chistes, se le nota que pone mucho empeño en
la selección del adecuado y el momento preciso de contarlo. Es muy hábil en
esos menesteres, hay que reconocérselo, y es un as en materia de omnipresencia
y claridad en la modulación de las palabras. Pero los chistes son muy malos,
muy fuera de lugar, como encontrarle una frase de Sartre impresa a una tarjeta
navideña musical de los chinos. Nada que ver. Y todos nos reímos y festejamos
sus ocurrencias pero en el fondo queremos matarlo, queremos que se calle de
alguna forma violenta, que pare de contar chistes malos después de cualquier
cosa que ocurra, de cualquier frase, de cualquier acción. Y está metido siempre
en las conversaciones de los demás. Es infumable. Y lo peor es su voz. Su voz
es como de mujer. Una mujer de la alta sociedad, además, que pronuncia muy
adecuadamente las fonéticas arreboladas de las erres y las eses. Te mira de
soslayo y siempre parece oler a mierda. Nunca se le nota la caspa en las solapas
de los trajes de saldo. Siempre va peinado para atrás, bien afeitado; camina
rápido, muy rápido, porque le gusta estar en todos lados para mandar alguna
muletilla socarrona o contarle un chistecito corto al oído de alguno de sus
empleados. Es re pesao el colega. El otro día despidió a uno y se le cagaron de
risa en la cara.
9 de noviembre de 2012
Una buena idea
Crístian Bertolo ha inventado el programa más
exitoso de la web. Es un programa por el cual se pueden retocar fotos célebres
del rock n´ roll utilizando cualquier tipo de cara. Es muy fácil de utilizar y está
disponible para todos los operadores, para Windows, Apple, Linux… El proceder
es muy sencillo. Consiste en retratar una cara cualquiera utilizando una cámara
especial que toma todos los relieves particulares de cualquier facción, la reduce a toda esa información en una larga
ecuación de ceros y unos que pasan a suplantar las facciones originales de los populares
retratados, y en pocos minutos lo tienes listo. Es una compleja cámara digital
y multifocal la que se utiliza, muy sofisticada, que se incluye en el costoso
precio final de la compra del programa, con su descarga y la concesión de los permisos
de uso que no te voy a detallar ahora mismo por temor a atomizarte con tanta
cháchara. Una vez instalado el programa en tu ordenador, se puede navegar por las
muchas carpetas de archivos fotográficos para elegir la estampa que más te
guste, donde se pueden encontrar, entre las más destacadas, las célebres fotos
de los Beatles en la época de Sgt Pepper´s, la famosísima de Jim Morrison
comiéndose la cámara sumido en éxtasis o la de Madonna, para el público
femenino, perpetuada con los dos conos puntiagudos de la época de Erótica. En
cualquiera de las fotos que elijas y pagues por sus derechos de explotación podrás
estampar tu horrendo careto. Es increíble. Y en la página web oficial de descarga
directa hay varios testimonios de anteriores usuarios, blogs de los
administradores y mucha información corporativa. Hay de todo. Cosas muy locas
se ven en el apartado de usuarios. Vi, me acuerdo, el resultado de una trucada
que mostraba a un chino de cara redonda recostado al lado de Yoko Ono en Ámsterdam,
sosteniendo un cartel que reza BED PEACE con barba y pelo largo y vestido de
pulcro blanco, por ejemplo. Cosas por el estilo. Solo hay que imaginárselo y
seguro lo encontrarás. Hay cosas bastante bizarras también. ¿Un negro de labios
gruesos hinchándosele la vena del cuello, y con el lóbulo de la oreja derecha
atravesado por un alfiler de gancho, gritando anarquía en el reino unido con
los ojos saliéndoseles disparados de las órbitas?. Si, claro. Y el programa es
muy exitoso. Es el invento comercial del momento. Ya están vendidas exitosas franquicias
multimillonarias en toda Europa, en Estados Unidos y en Japón; los chinos en
estos momentos están pujando la exclusividad de la explotación de los derechos
de su uso y comercialización en el Asia continental con los rusos, que no ceden
ni un milímetro en la puja por las ofertas que llegan a ser astronómicas, según
la revista Forbes del último Agosto. Cristian Bertolo inc. tiene sede en
Silicon Valley, California, y desde el año pasado cotiza en la bolsa de Wall Street. Este tipo es un genio, este Cristian Bertolo.
Es lo que opino y no soy el único. Un auténtico visionario.
Imagínate, puedes personificarte en la silueta de Jimi hendrix cuando quemó la guitarra en el Monterrey Pop o ser el Elvis de jailhouse rock que lo rompió todo. Imagínatelo, tus facciones, tus mismas y personalísimas facciones, siendo parte del mito, de esas memorables instantáneas que adornaron todas las paredes de la historia del rock y de la cultura pop mundialmente conocida como contemporánea, para ser, limitándose el usuario a dar unos cuantos clics, inmortalizada con tu jeta de mamerto y decadente mamarracho fuera de onda y de todo sentido. Imagínate la foto de tu vida, la que te marcó para siempre desde que la colgaste por primera vez en tu habitación de adolescente y hasta que te fuiste de casa y la arrancaste con bronca de hacerte mayor de edad para no volver nunca de los nunca más a ser el mismo de antes. La foto grande del poster que te retorcía las tripas de intriga cuando se colaba la luz del pasillo por debajo de la puerta, solarizando la cara drogada del ídolo en la pared gris de esas profundas noches con la música de radio de trasnoche pegada a la oreja, cuando tú intentabas hacerte eco de la impenetrable noche del suburbio cerrando los ojos e imaginándote libre, parte de los disparos que se oían a lo lejos, parte de la erección de la mañana siguiente, del desdén que te provocaba todo ese rechazo que soportabas del sexo opuesto por ser distinto, que te haría más fuerte al llegar la malograda mayoría de edad que no querías y la penosa responsabilidad de ser uno más en la carrera desesperada por supervivir en este mundo de mierda del que te ha tocado ser parte. La foto que te ha marcado para toda la vida, trucada con tu estampa de anti-héroe maduro y obsoleto a estas alturas, demasiado actual por la extraña y decadente experiencia de verte joven y rebelde y eterno como siempre quisiste ser y no te dejaron. Y el resultado final, es una foto que en absoluto nada tiene que ver a las grandes expectativas que habías invertido en los resultados, los que te envían enmarcados por correo certificado a tu domicilio desde California, y que nadie, y te aseguro nadie, conocerá ni tendrá noticias de que exista, porque te daría tanta vergüenza de mostrar tu tan poco glamuroso asemejo con la estampa de Iggy en la portada de Raw Power que por eso la mantienes escondida, muy escondida, fuera del alcance de cualquier conocido o amigo de la adolescencia o relativo bajo cinco llaves, en una caja fuerte de un banco suizo muy importante, seguro y respetable.
Imagínate, puedes personificarte en la silueta de Jimi hendrix cuando quemó la guitarra en el Monterrey Pop o ser el Elvis de jailhouse rock que lo rompió todo. Imagínatelo, tus facciones, tus mismas y personalísimas facciones, siendo parte del mito, de esas memorables instantáneas que adornaron todas las paredes de la historia del rock y de la cultura pop mundialmente conocida como contemporánea, para ser, limitándose el usuario a dar unos cuantos clics, inmortalizada con tu jeta de mamerto y decadente mamarracho fuera de onda y de todo sentido. Imagínate la foto de tu vida, la que te marcó para siempre desde que la colgaste por primera vez en tu habitación de adolescente y hasta que te fuiste de casa y la arrancaste con bronca de hacerte mayor de edad para no volver nunca de los nunca más a ser el mismo de antes. La foto grande del poster que te retorcía las tripas de intriga cuando se colaba la luz del pasillo por debajo de la puerta, solarizando la cara drogada del ídolo en la pared gris de esas profundas noches con la música de radio de trasnoche pegada a la oreja, cuando tú intentabas hacerte eco de la impenetrable noche del suburbio cerrando los ojos e imaginándote libre, parte de los disparos que se oían a lo lejos, parte de la erección de la mañana siguiente, del desdén que te provocaba todo ese rechazo que soportabas del sexo opuesto por ser distinto, que te haría más fuerte al llegar la malograda mayoría de edad que no querías y la penosa responsabilidad de ser uno más en la carrera desesperada por supervivir en este mundo de mierda del que te ha tocado ser parte. La foto que te ha marcado para toda la vida, trucada con tu estampa de anti-héroe maduro y obsoleto a estas alturas, demasiado actual por la extraña y decadente experiencia de verte joven y rebelde y eterno como siempre quisiste ser y no te dejaron. Y el resultado final, es una foto que en absoluto nada tiene que ver a las grandes expectativas que habías invertido en los resultados, los que te envían enmarcados por correo certificado a tu domicilio desde California, y que nadie, y te aseguro nadie, conocerá ni tendrá noticias de que exista, porque te daría tanta vergüenza de mostrar tu tan poco glamuroso asemejo con la estampa de Iggy en la portada de Raw Power que por eso la mantienes escondida, muy escondida, fuera del alcance de cualquier conocido o amigo de la adolescencia o relativo bajo cinco llaves, en una caja fuerte de un banco suizo muy importante, seguro y respetable.
25 de octubre de 2012
Corazón roto de felicidad

Anoche caminaba lo más choto y totalmente en
otra por el centro silbando bajito lo que sonaba en mi mp3, hasta que me caí de
bruces sobre el adoquinado gracias a un bulto olvidado con el que tropecé en medio de la vereda. Me cagué en todo mientras
me fui incorporando y sacudiéndome la
ropa. Me volví a él y con un dedo curioseé el contenido de la bolsa de papel...
¡Un corazón, coño! Lo saqué con ambas manos, con mucho cuidado, rompiendo los
bordes de la bolsa y lo miré descreído. Vívido seguía latiendo. Con los brazos extendidos
al nivel de mis ojos no pude contener la tentación y lo estrujé con todas mis
fuerzas, manchándome así toda la cara y el pecho con un rezumo de asquerosa,
repugnante y dichosa FELICIDAD.
Entrevista de trabajo
-Señor Bertolo,
según este perfil que nos ha enviado, usted es uno de los más capacitados para
formar parte de nuestra empresa. Como usted bien debe saber, nos esperan
grandes logros a concretar y un largo período de pruebas y entrenamiento
adecuados para alcanzar nuestro objetivo dentro de un alcance estipulado de
corto a mediano plazo, por lo cual requeriremos su compromiso casi de manera
constante y permanente durante el mismo. Está usted casado, sin hijos, sus
análisis de orina y sangre demuestran una salud de hierro y el psicotécnico
resume una más que satisfactoria salud mental. Aquí también dice que usted
habla cinco idiomas, tiene dos másteres en comunicación, ejercita físicamente
dos horas todos los días, es devoto católico practicante, dispone de transporte
propio y es donante de sangre. No fuma ni se deja crecer el vello en el pecho.
Señor Bertolo, usted casi roza la perfección. Es un joven muy prometedor. Es
casi un honor disponer de sus servicios en ésta nueva empresa... Y... dígame...
¿de dónde es usted original? ¿Donde ha nacido? Cuénteme más de usted por favor.
Supongo, por su perfil y condiciones, será un español de pura cepa, de esos que
ya no abundan por aquí... Venga, cuénteme...
-Sho... sho soy argentino originalmente. Del
interior. De un pueblito de campo a unos 150 km de Buenos Aires. Vacas y campos
sembrados hasta el infinito, usted sabe. De largos y polvorientos veranos,
fríos y artríticos inviernos húmedos. Vine acá a España hushendo del corralito
y todavía sigo mandándole plata a mis viejos... Pobres... Para que terminen de
pagar las cuotas de la casa y para que mis 5 hermanos puedan terminar el
colegio. Necesito mucho este empleo para renovar el permiso de estancia. Me
reclaman un contrato como requisito exclushente, sino tendré que volver sin
más, cosa que no quiero hacer. Mis viejos se han esforzado mucho en mi
educación pagándola casi con sangre y me ha costado mucho dejarlos para
adaptarme a este país. Lo que no me costó mucho, salvo al principio como a
todos los que venimos de afuera. Hace sha 10 años que vivo acá en este bendito
país. Y le aseguro que a estas alturas, después de tantos años de esfuerzo y
dedicación en la adaptación lo he shegado a respetar y querer tanto como al
mío. Le aseguro, cabashero, que aportaré a la empresa todo mi mashor potencial
al 150%, no se verá usted defraudado en ningún momento, y....
-Aaaahhh.... pero usted es ARGENTINO.... En
ese caso lo siento mucho, amigo. No hubiésemos perdido tanto tiempo si usted lo
hubiese apuntado en su perfil y mi secretaria lo hubiese sabido desde un
comienzo. Vaya, vaya, vaya… Mi tiempo y el de la empresa cuestan oro y tengo
una gran lista de espera por entrevistar; aparte de una importantísima junta
directiva dentro de una hora donde debo comunicar mis avances. Menos mal que lo
he calado en su engaño sin haber llegado a mayores compromisos. Estoy
totalmente de acuerdo con que todo el mundo tiene derecho a cumplir su sueño de
progresar y de vivir en una sociedad civilizada, como Dios manda. Pero de ésta
manera no, amigo... No mintiendo. No se imagina lo decepcionado y engañado que me
siento en este momento. De todas formas, para que vea lo humanos que somos por aquí, le
voy a dar una segunda oportunidad, lo derivo a la oficina de la empresa que nos
suministra el servicio de limpieza nocturna. Conozco al encargado, es un buen
español. Tal vez ellos lo puedan ayudar si tiene suerte. Vaya con mi tarjeta personal,
que le dará mi secretaria al salir, y
dígales que va de mi parte. Está justo al final del pasillo del 5to subsuelo,
justo al lado, si mal no recuerdo, de los contenedores de residuos radioactivos
y la jaula donde encerramos a los pastores alemanes... Seguro no se perderá por
el camino, es bien fácil de orientarse ahí abajo, hay carteles orientativos con
grandes letras de molde. Pero por favor... como un consejo se lo digo... y
fíjese lo considerado que soy aconsejándole después de usted haberme mentido
tan descaradamente...: trate de no engañar más en sus entrevistas y redacte un
perfil sincero si realmente quiere llegar lejos en esta sociedad... Es
decepcionante el haberme visto engañado por una patraña como la que usted ha
perpetrado. Nos ha engañado tanto a mí como a la empresa... Hágame el favor de
retirarse... Que falta de vergüenza...
-Pero si no le mentí....
-Seguridad....!!!!
10 de octubre de 2012
secretos de la Concha de Tu Madre
...secretos....
(musica pedorra de fondo, latinazo top 40)
...los secretos de perfumería en La Concha de Tu
Madre son secretos conocidas por todas; son los secretos de tu belleza única, son los secretos de tu pasión y de tu
femeninos gustos que te hacen sentir solo a ti exclusiva e inimitable....
(la misma música de mierda; es bisbal; bisbal
y richie blackmore; me cago en san redios, ¿que está pasando acá?)...como tu esencia. y eso alex venux lo sabe. por eso te invitamos a descubrir su nueva fragancia secreta de este otoño-invierno en La Concha de Tu madre....
-si, ¿en que le puedo ayudar...?-
....celebra tu feminidad con las fragancias de
alex venux y su nueva creacion: kill motherfuckers...-hola, ¿me escucha? ¿señor?-
...una legión de incondicionales la percibe
como una marca pura, técnica y confiable. 60 años de investigación sobre el
plancton termal forjan su reputación imbatible que se materializa en esta nueva
fragancia que en exclusiva solo la podrás conseguir en La Concha de Tu Madre...
-señor, señor... ¿en que puedo ayudarle?...
señor, dígame que quiere que le venda... ¿señor? ¿hola?-...ven a conocer la nueva fragancia de alex venux, en exclusiva, en la Concha de Tu Madre....
(suena una de shakira; una lenta)
-¿señor?, ¿señor?... paqui...! paqui...!!!...
es otro. llama a los de mantenimiento. si, está tieso. es otro hijo de puta que
se le da por estirar la pata de un ataque cardíaco en un centro comercial...
que poco originales que son...26 de septiembre de 2012
instrucciones para plagiar a papi Julito (1)
Rompa todos los espejos de su casa en señal
de protesta, mire vagamente el contenido de su billetera y salga de una buena
vez a encarar el patio. Cante mientras va acomodándose las gafas de sol si hace
veranito. Acompañe sus pasos hasta la máquina expendedora de la t-10 entonando
alguna canción del top 40 que le suene. Inténtelo con la última de Miguel Bosé,
por ejemplo. Escúchese por dentro, sienta su aliento fluir en sus pulmones, en
su tráquea. Si oye a su paso (pero esto ocurrirá después) el martilleo de las máquinas
neumáticas destrozándolo todo, o el angustioso traqueteo en el asfalto de los
caballos metálicos manejados por insomnes hombres bala, que van con la única
necesidad imperiosa de atravesar la ciudad de punta a punta para llegar a
tiempo en algún lugar del tiempo, creo afirmativamente, que si lo siente usted
a todo eso, estará bien encaminado. Y mismo se lo aseguro también si oye un
raspón en el paladar al ver la cifra a pagar en la pantalla táctil del aparato
vende-boletos, o un amor en cada esquina chascando la lengua en son de guerra,
una línea de ajos secándose bajo el sol de Mayo o la mala saña de las palomas
nucleares. Creo que después de todo, usted está vivo en toda regla. No cabrán
dudas al respecto. Después de haber
controlado sus temblorosas rodillas al darse cuenta que debe viajar porque está
vivo, compre la t-10, y por favor, no la malgaste viajando en tranvía, mejor
utilice el autobús y deje en paz también al metro, que no lo llevan a ninguna
parte a uno con tantas confusas e interminables combinaciones. En el autobús, y
sobre todo si por acción de las casualidades es el 41 el que diariamente toma
para dirigirse al trabajo, préstele usted especial atención al hijo de re mil
puta que conduce el bólido que sale de
terminal Plaça Francesc Maciá a las 13: 35. Es un pederasta y violador de
ancianas. Lo se de buena fuente.
24 de septiembre de 2012
This machine kills fascists
![]() |
woodie´s boogie |
no me
malinterpretes, respeto mucho a los cantautores de los 60 y de los 70, los
admiro y les debo gran respeto. como no hacerlo. había que tener un buen par de
huevos para pararse frente a un auditorio en malas épocas políticas empuñando
solo una guitarra acústica amplificada con micrófonos de aire y cantando
metafóricamente acerca de las mieles de la revolución del amor y de la bohemia libertaria,
arriesgando el pellejo. mis respeto debo a todos los grandes poetas como serrat,
silvio, pablo milanés, paco ibañez, lluis llach. a todos. todos lo que
existieron desde dylan en sus comienzos hasta josé larralde, pasando por sabina
y rubén blades hasta llegar a los tigres del norte o donovan. los respeto a
todos y siento el mensaje, pero no me basta. muchos de sus poemas son
magníficos tanto musical como intelectualmente hablando, han hecho meya en el
consiente colectivo alojándose en el más entrañable cancionero popular, eso
puedo advertirlo al darme cuenta de que a esta altura del partido muchas de sus
canciones son verdaderos himnos de la libertad, clásicas, imperecederas e
inspiradísimas baladas o ritmos de country blues o del folklore que hablan del
poder arrollador del amor venciendo a todo lo que se le interponga minando su
ardua carrera infinita a la quimérica meta de lograr hacer entender, al que
quiera oír, que la integridad total del hombre con el hombre y viceversa, la
utópica premisa natural y legítimamente humana de ser libres, amando y viviendo
dejando vivir, no era imposible en aquella época de opresión y descubrimiento
de la voz como pueblo, y que ni aún hoy lo es. y por eso mismo no los ignoro,
porque no importa como sea transmitido el mensaje, lo importante es que la
gente lo oiga y lo sienta. por eso te pido que no me malinterpretes, porque los
respeto y mucho. pero no puedo evitar que me guste más recibir el mensaje a los
gritos. lo asimilo de mejor manera. sobre todo, y suelo comprenderlo mejor
también, si me suena en estéreo y con el volumen a 20, en lo posible, cuando
voy cruzando cabizbajo a modo crucero y como un autómata el ancho paso de cebra
del centro que me conduce a la zona increíble donde NADIE me conoce ni yo conozco a NADIE, como lo hago todos los putos
días de lunes a sábado a las 9 de la mañana y silbando bajito. ¿no me
reconocés? soy el que esquiva más amablemente rápido a los captadores de
Greenpeace.
20 de septiembre de 2012
Así es como se preparan los boludos envueltos.
Tómese un esclavo
asalariado sexualmente inepto, una mujer insatisfecha con su teléfono móvil y
dos pequeños adictos a la T.V. y a los videojuegos. Hágase un buen encurtido
con ellos agregándoles una genocida pizca de descarnada globalización,
acompañándola seguidamente con unos cuantos golpes de moralina cristiana
diluida para después envasarlos herméticamente, al vacío en lo posible, en un
departamento de 4 habitaciones a pagar en plazos variables según el Euríbor, para
así, de esta manera, vayan tomando y conservando su tan característico sabor mezcla de looser desabrido
antiterrorista y barbacoa marca blanca del DIA. Cocínelos a fuego lento en una olla de
pucheros después de haber pasado un prudencial tiempo macerándose la carne con
el medio, en lo posible colgados boca abajo, para que toda la mala sangre se les
aloje en las paredes cavernosas de sus cabezas. O sino al baño maría, el cual
recomendamos, por unos 15 o 20 años en
su mismo jugo... bien apretaditos y adobaditos mientras bulle el agua pesada
que los cuece suculentos, saliva con saliva, con una ramita de romero alojada
en sus respectivos ojetes para darle un toque mediterráneo al mejunje. Y voilá,
mon amie. Suena el DING, todo se va
por la borda y listo el pollo. A comer se ha dicho. Recuerde servirlo en plato
ovalado, centrado y acompañado de patatas ranch
motherfucker después de haber sido
fileteado. O en plato cuadrado, también centrado, pero acompañado de un
revoltijo de setas invasoras que le rodee a modo de rescate económico. O
utilice su imaginación, no le cuesta nada.
Le deseo con
toda atención que le aproveche
Y que por el
culo lo eche.
Así es como
concluimos este espacio de útiles consejos gastronómicos.
Pero antes, un
chiste
Buenas tardes.
17 de septiembre de 2012
están tratando de matar a un hombre
son dos boludos los que se encuentran sentados frente a frente sumidos en una intensa charla ultimando la conquista del mundo.
el boludo Nº1 es el que habla
-...pOr eso Creo que eL meJor Día paRa que lO comEncemos todo pUede Ser eStE sÁbad...O, que estará la maquina de tics a punto para ser utilizada...- el boludo Nº2 escucha atentamente mientras dispone sobre la mesa enchapada de formica caoba un gramo de polvo de cronopio blanco del que extrae dos prolijamente peinadas clenchas -...debemos estar listos para cuando el dr. costro nos avise con el flash desde el templo sónico donde guardan el libro extremo. ¿conseguiste los trajes de amianto y las espátulas?-
- si, los tengo en el coche, tu talle 42 y mi talle 40...- el boludo Nº2 saca del bolsillo interno de su chaqueta un tubo de metal al cromo niquel que utiliza para mandarse la primera raya. lo hace con mucho desparpajo, succionando de un tirón el largo recorrido que se le estrella como una bala de plata en su corroido cartilago nasal. de un golpe levanta la cabeza para encontrarse con la vista descarnada de su interlocutor -....uuuuuuaaaaaiiiiiiiiaaaaaa...!!!! que buena está esta mandanga, papi. tu turno.- el boludo Nº1 rechaza la oferta sacudiendo la cabeza, antes del encuentro estuvo dandole que te pego a una piedra de crash que le dejó el cerebro un poco vidrioso, astillado, si le metía a la mandanga en cuestión de minutos estaría contando ovejitas con los dientes. Nº2 acotó- anoche estuve con el sordo cabron en el pub de Macca, me aseguró que todo está listo y mas que listo para dar el gran golpe, solo espera nuestra señal para mandar al ejercito de famas a tomar el ministerio de propaganda- dijo esto con un dedo en la nariz, hurgando algún trozo desmoronado de las paredes que se lleva a la boca -si que está buena esta farla...-
-bien-
-también lo ví a jodorowski-
-que dijo ese viejo cascado, que se trae esta vez?-
-quiere su parte del trato por adelantado, si no es en metalico lo quiere en hielos continentales. va muy decidido el cabrito borrachin con sus amenazas y sus gorilas. hay que ponerle los puntos-
-si, ya le avisaré a gonzo que le dé una visita a ese conspirador, a ese viejo culo roto. este sábado daremos el golpe sin falta. este sabado.-
-este sabado el mundo será nuestro. festejemos.-
-ponelo fuerte, willy....!!!!!- el boludo nº1 sube el volumen del aparato reproductor a tope, una guitarra filosa estremece con su sonido las paredes cochambrosas de la habitación, el que canta lo hace a los gritos, relatando un encuentro cercano con el diablo, al que primero niega pero al pensarselo mejor le sigue la corriente.
-yeah, yeah, yeah, yeah, el mundo es nuestro willy...!!!-
8 de septiembre de 2012
no todo por la patria
"soldados,
el país está en estado de alerta roja. hay saqueos y protestas asolando las
calles de las principales ciudades, a estas alturas, ya tomadas por los
insurrectos que no quieren replegarse bajo ningún concepto, manteniéndose
unidos en continua lucha callejera contra las autoridades policiales que no dan
abasto. son miles los subversivos, no pueden contra ellos. el caos reina en la
capital en estos momentos. allí, los rebeldes tomaron todos los edificios públicos
aún soportando los duros embistes de los antidisturbios en varias oportunidades.
no aflojan. tomaron la bolsa de valores y el congreso de los diputados, están
acampando en todas las plazas y los parques municipales. están desbocados. el
presidente ha declarado el estado de sitio por cadena nacional con el ministro
de defensa a su lado, lo cuál nos compromete a prescindir de gran parte de
nuestra tropa de tierra y aire en la misión de mantener el orden en nuestro
territorio. estamos combatiendo en todos los flancos, en todas las ciudades mas
importantes. son duros esos hijos de puta, pero caerán. eso se los aseguro.
caerán. pero lo peor nos acaba de suceder como unida nación: nos quieren
invadir desde el exterior. los traidores están al acecho en nuestras fronteras,
esperando el momento indicado para arrasarnos como un asesino rapaz lo hace en
plan de salto de ejecución, expectante por nuestro total agotamiento interno para
echarnos el zarpazo que nos hunda definitivamente. nos están observando y
quieren nuestra cabeza en un plato. nos quieren ocupar, invadirnos
sistemáticamente. hemos sido traicionados por nuestros aliados del norte, nos
dejaron sin el amparo que prometieron en los tratados bilaterales de alianzas
políticas. nos dejaron en bolas ante nuestra mierda. y ahora nos quieren
invadir aliándose con nuestros enemigos acérrimos. por eso, es que se me ha
encomendado la noble misión de reclutar a la más destacable estirpe de soldados
voluntarios de este país para defender nuestras fronteras. y les digo, ustedes
son de los mejores de su generación. ustedes son el futuro. son los brotes
verdes que esta fértil nación dio a nacer para que sean los duros árboles que
compongan las columnas donde se apoyará el futuro limpio y ordenado de esta
patria y su raza, carajo. estoy muy orgulloso de ustedes. son unos buenos
patriotas. unos buenos hijos. los amo” (el coronel Saunders acaricia la cara
del recluta adolescente que se encuentra algo nervioso frente suyo, le mira a
los ojos, un reprimido deseo en el gesto se le acaba por materializar en una
fina humedad que le carga los parpados, reprime un gemido de niña, continúa). “por
eso, queridos compatriotas, he de instarles a sacrificarse por la patria, a pelear
por ella. por nuestra integridad como nación independiente, por nuestra gente,
por nuestras familias y por nuestras instituciones, por nuestros próceres. y sobre
todo, por nuestro futuro como nación. todo por la patria, carajo. TODOS POR LA
PATRIA. bien, ahora deseo saber quienes de ustedes serán los postulantes que
formarán parte del frente contra ofensivo que se iniciará en el norte dentro de
dos días“ (en esa zona ocurren las mas destacables revueltas y los peores
ataques que se vienen llevando a cabo, es la zona donde está la ciudad capital,
donde más débil se traza la frontera ante la presión del enemigo, de donde
regresan los más pesados camiones frigoríficos que reparten los cuerpos de los
soldados caídos en combate hacia todos los puntos cardinales del país, es la
zona roja). ”quienes serán los hijos pródigos, los héroes de esta nación; los
puros, que voluntariamente sientan el llamado a defender a su puta patria del
acecho del enemigo exterior. que den un paso al frente, carajo. QUE DEN UN PASO
AL FRENTE...!!!” (el patio de entrenamientos se vació casi al llegar a los diez agónicos
segundos, que fue lo que duró el lapso de tiempo desde que el coronel Saunders
gritó la imperativa y hasta que se dió cuenta de que lo habían abandonado por
completo a su suerte; parpadea; se oye un estallido a lo lejos seguido de una
ráfaga de ametralladoras; después, el silencio; un rotundo silencio polvoriento
que le atasca la mirada hacia el edificio de techo color verde oliva y paredes
repintadas de cal que puebla cercano su vista al arbolado y montañoso horizonte
que se le extiende delante; era este edificio una construcción prefabricada
alargada y tubular muy similar a un criadero de gallinas, situada a varios
metros de su solitaria estampa compungida por la desesperación; oye algunos
pájaros cantar cerca de aquel edificio donde descansaba la tropa, atraviesan el
cielo como flechas estos pequeños seres, como flechas que no se dirigen hacia
ninguna parte mas que al cielo rojo que habitan los minotauros y las serpientes
de cascabel; divisa largas columnas de humo negro que se elevan hasta lo más
alto, muy cercanas al cuartel; por primera vez en su vida tiene miedo; aparece
el teniente Waters con un mensaje para él en la mano, trae noticias, no son
buenas.)
4 de septiembre de 2012
Un comemierda con depresión post-vacacional
Hace un calor de morirse. Regreso
a casa tarde como siempre, pero esta vez de una manera pesada y cansina,
arrastrando los pies por la calzada de la vereda, despegándome la camisa del
cuerpo. Es increíble lo caliente y pesado que está el ambiente. Son las 10 de
la noche y todavía se mantienen las temperaturas altas casi a los mismos
valores del mediodía. Estoy roto. Vuelvo a casa. Camino unos 20 metros
esquivando los contenedores de basura del mercado aledaño, que apestosos de
olor a pescado insolado, minan el acceso a la puerta principal del edificio
donde vivo. De mi bolsillo saco el manojo de llaves, lo manoseo y toda mi atención se centra en uno de los
llaveros que lo abultan: un diminuto cortaúñas con la inscripción I LOVE
LANZAROTE. Respiro hondo. Estoy roto. Suspiro y cruzo la puerta. Me duelen la
cabeza, los brazos, las piernas, y por supuesto el culo. Trabajé muy duro. El
elevador está roto. De nuevo. El hall huele a un encerrado mezclado con colillas de cigarrillo nacional mojado que acentúan
mi desolada percepción acerca de aquella dificultosa situación en la que me
encontraba. Debo subir por la escalera hasta el cuarto piso, contando el
entresuelo son 5 los niveles. Peor no pude encarar aquel suplicio. Con resentimiento
y bronca, dedico una gruñida acompañada de un brusco insulto acerca de la
concha de la madre del pacomanolo que rompió el elevador esta vez. Como una
bolsa de huesos intento, de a poco, escalar peldaño por peldaño las empinadas
escalas de mármol reventado que enlozan la escalera comunitaria. Una vez dentro
de mi lata de sardinas, el 4to B, mi mujer, que toda estirada en el sofá
desvencijado de nuestro austero living se dejaba llevar por el inútil aire que
escupe nuestro ventilador de pie a su cara, me recibe como siempre lo hace: con
una amplia sonrisa de mil dientes y un amoroso beso de labio inflado, que creo,
fueron las mejores manifestaciones humanas que recibí en el transcurso del día.
Ella me gusta, lo sabe. Me desplomo sobre el sofá y le robo un poco de aquella
ventolera bochornosa que solo le entibiaba la cara. Suspiro de nuevo. Estoy
roto. Me cuenta sobre como le fue en el día pero yo estoy en otra. Estoy roto.
Me levanto como puedo, a duras penas. Elijo unos calzoncillos bóxer de algodón que
me calzaré después de darme la ducha reparadoramente helada que estaba
saboreando a flor de piel en mi cabeza mientras el autobús que me traía de
vuelta a casa se adentraba en el siniestro suburbio donde resido, a la que sin
remilgos me entrego por completo a su frescor. El agua no sale tan fría como yo
esperaba, y la presión de la ducha hace notar la racionalización de la misma
por parte del servicio sanitario municipal ante las escases. Al salir del cuarto de baño, despido a mi chica
hasta mañana después de apretar el botón que hace girar el plato que me calienta
con rayos ultravioletas algo de comer. Ella se levanta muy temprano todos los
días, siempre espera a que vuelva del trabajo para irse a dormir. Estoy solo.
Estoy roto. En la tele no pasan una mierda. Ding. El microondas anuncia que mi
desastrosa cena está medianamente al punto. Como siempre, saco una lata de
cerveza que muy hábilmente mi mujercita guardó para mi en el congelador, la
abro, y de solo escuchar el filoso ruido que hace mi dedo empujando la pestaña
que abre la lata, me entran unas ganas de mear psicológicas que no me contengo.
La birra estaba helada. Dios bendiga a esta mujer y a toda su descendencia. Me
mando a la boca como puedo los primeros bocados del masacote reseco y a medio
calentar que adorna mi plato. No lo puedo ni masticar. Lo desecho y me
concentro en la cerveza. El aire que tira el ventilador es caliente. Me rasco
las bolas y me huelo los sobacos. Hace minutos que salí de darme una ducha
fría, mejor dicho, tirando a tibia, y ya mi cuerpo destilaba algo de sudor que
olía semejante al de un bebé, pero cagado. Estoy roto. Al acabarme la birra me
entran ganas de mear en serio, y un poco de cagar. Me siento en la taza del
váter, meo copiosamente, agarro un ejemplar de la revista dominical de El País de
hace 5 semanas y me pongo a ojearlo deteniéndome en los pies de pagina de las
fotos que lo adornan. Se me escapa un pedo húmedo. Dos. Comprimo un poco el
vientre, solo un poco, y de un tirón descargo toda la artillería que latía en
mis tripas. Huele muy mal todo aquello. Hay una entrevista que parece muy
interesante a Vargas Llosa y un artículo encabezado con una enorme foto de un
amanecer en la isla de Lanzarote. Vargas Llosa habla solo mierda. Lanzarote.
Hace una semana estaba en Lanzarote. Aprieto una vez más el músculo del abdomen
explotando una nueva tanda tan sonora y viciada como la anterior, que cae
pesadamente desde mi irritado colon al agua del retrete. Estoy roto. Hace una semana estaba en
Lanzarote de vacaciones. La pasamos muy bien mi mujer y yo. Me suda la frente,
me tiemblan levemente las rodillas, se me duermen las nalgas sentado ahí. La
menestra de verduras que comí al mediodía del menú que se ofrece a los
empleados en el comedor de personal de mi trabajo tuvo la culpa. La culpa la
tuve yo, mejor. Cada vez que como de la menestra de verduras que preparan en el
comedor de personal para el mediodía, en una u otra ocasión, durante la tarde,
tengo que poner una sirena para que se aparten de mi paso ligero hacia el baño
de la planta donde trabajo, como si estuviera persiguiendo algún malhechor en
las calles de San Francisco que está a punto de hacer estallar una bomba que
destruirá el centro de convenciones donde el presidente de la nación da un
discurso acerca de como encarará la crisis económica y expulsará a todos los
inmigrantes ilegales. O al revés, como si yo fuese el perseguido. Me mata la
mierda de comida que nos sirven a los empleados, todas fritangas o congelados.
Y encima te cobran por lo que comes. Tienen un morro que se lo pisan. El
trabajo de hoy fue extremadamente duro y comí de aquella menestra porque no
había nada mejor. Estoy roto. Me limpio el culo y tiro de la cadena. Vaya
peste. De pasada, arrastrándome hasta la cocina para limpiar el plato manchado
y sacudirle al mantel las migas,
enciendo el ordenador para ver que mierda pasa. Nada. Ante mi aburrimiento,
decido escribir todo esto que lees. Me siento un poco mejor, mas liviano, pero
igual bastante roto. Hace una semana estaba en Lanzarote. Lanzarote. Y ahora
como mierda.
29 de agosto de 2012
De hombres mono y jamones
No paraba de gritar
a viva voz sentada en la fachada del edificio de la sede de la Bolsa de
Valores: "No pedimos dinero ni donaciones, solo ideas para cambiar el
sistema... la imaginación al poder... iujuuuu.... imagínate la solución,
vamos... anímate... tu imaginación es tu mejor valor, anímate...".
Escribí: ESTARÍA BUENO QUE ALGÚN PIADOSO APRETARA EL PUTO BOTÓN ROJO Y
EMPEZÁRAMOS TODO ESTO DE NUEVO. NO SIRVIÓ. DEBEMOS RESETEAR EL APARATO. Pero me
arrepentí y dibujé una flecha en la base del papelito indicado que en el
reverso había más... IGUAL, EN ALGÚN PUNTO PERDIDO DE LA NUEVA EVOLUCION DE SEGURO ALGÚN HOMBRE MONO SE PELEARÁ POR EL
JAMÓN QUE LLEVA EL OTRO, Y ASÍ EMPEZARÍAMOS DE NUEVO... OTRA VEZ. Entonces
desistí... y me dediqué a prestarle atención a un niño sentado en un carrito
que me estaba mirando con unos enormes ojos negros y la boca manchada de
chocolate. ¿Será él uno de los pocos que sabrá para que vino al mundo, de que va
todo esto o hacia donde vamos?. nah.
24 de julio de 2012
GATILLAZO
tengo 41 años y
nunca he tenido problemas de erección, pero últimamente he notado que me cuesta
un poco más conseguirlas y necesito masajearme el nabo un buen rato antes de
tener una erección firme, que en algunas ocasiones me costó horrores mantener.
lo he empezado a notar este último mes, sobre todo, y como he conocido a
alguien, le quiero dar una buena primera impresión al principio, ya sabes,
impresionarla llevándola al cine, aprovechando la oscuridad para meterle mano
entre los pliegues, lo de siempre, después cenita y después rácate, momento de
colocar la cereza en la tarta, culminar a lo grande para volverla completamente
loca por mi. lo que todo buen hombre desea en las primeras citas. debo de
mantener mi charming tan amplio, como duradera sea la erección, al mismo nivel
de testosterona. por eso es que me preocupa mucho el hecho que me de un
gatillazo durante los primeros tiempos de la relación. soy un hombre joven,
sería muy decepcionante. ustedes no saben lo trascendente de esta situación si
ocurre en carne propia. tu ego puede caer en picado a velocidades
imperceptibles. ¿creen que debería de consultar al urólogo por si es algo
físico o psicológico?
3 de julio de 2012
Es hora de hablar de SEXO
"la unica barrera que nos impide la libre interpretacion de nuestras sanas intenciones de sacar a europa adelante, es el mal aliento que nuestros colegas ministros de economía de los países intervenidos traen por la mañana a primeras horas... durante las cumbres políticas de extrema importancia para el futuro de la comunidad internacional europea. como es tan temprano para ellos, sus ojeras y el olor a sudor nuevo que van destilando desde los cuellos de sus camisas, los envuelve en un aura de despreocupación completamente ajeno a la dura situación que atraviezan sus votantes, los ciudadanos de a pie caídos en desgracia de sus países de origen. es muy mal rollo, los colegas del mediterraneo apestan a rayos. este desagradable hábito de no cepillarse los dientes después del desayuno, es el más destacable y detestable handicap de entre todos los que nos dificulta esto de la libre conversación entre representantes de los países confederados para dar con la solucion a la crisis de la mejor y mas justa manera, aparte de los idiomas, porque dentro de los objetos determinantes que depararán los destinos económicos de la zona, no solo están la buena conducta de los políticos y los pagos en término de los plazos de liquidación de sus deudas contraídas con el banco europeo, después de salvar sus maltrechas economías. están también el buen aseo personal y los cuidados físicos de sus representantes MUY tenidos en cuenta para la asignación de cualquier tipo de préstamo económico o intervención futura, como requisito casi preponderante e ineludible podríamos afirmar, imposible de soportar ni dejar pasar de largo. una buena imagen, por sí sola y en primera instancia, crea seguridad y confianza entre los afeminados analistas de la bolsa de valores o los sado-inversores que del exterior vayan a invertir a sus países, comprando terrenos protegidos en parajes de ensueño, por ejemplo, para así fabricarle a sus teutones el sueño mediterráneo de vivir en un país del tercer mundo erecto y obsecuente, con sol todo el año. en el norte les ofrecemos trabajo y en el sur su cuota de ocio. es lo que les toca. deberían saber que ser pulcro es sano para la economía, compañeros, deben tenerlo muy en cuenta. y hay que verlos a estos ministros de economía del mediterráneo... que figuras, sobre todo el español., fijese, le importa todo una mierda con esa panza choricera colgando del cinturon y su tabaquito barato entre los dedos, arrastrando los pies por la alfombra roja del centro de convenciones como un matador en desgracia, sonriendo y saludado como un personaje de pelicula del destape, peludo y caliente en busca de nórdicas para follar. la buena imagen es muy importante de conservar en estos años de ardua crisis económica, siempre es lo que les sugiero a todos mis colegas europeos. una pulcra imagen dada a tiempo por la mañana licúa la tinta y ablanda la chequera de hasta una dama de hierro como yo. debería tomar nota el ministro español de mis consejos, hacerse un peeling, por ejemplo y para empezar, una limpieza dental, un brazilian wax...". ANGELA MERKEL
8 de junio de 2012
Engendros de Satán. (parte 1)
Éramos cuatro los que nos juntábamos a la salida de la escuelita
cristiana que se daba todos los sábados a la hora de la siesta en el salón
principal para actos, que a la vez servía como oficina de los delegados administrativos
del municipio en el barrio los lunes, miércoles y viernes, como así también de
espacio funcional para las asambleas que
oficiaban los punteros del barrio y de salón de actos y reuniones de la unidad
básica “Perón o muerte, carajo” todos los sábados por la noche o los 17 de
octubre sin falta, y también como sede barrial
de los Alcohólicos Anónimos los martes y jueves de 7 a 9 de la noche y
de cogedero todas las madrugadas de época estival. Ahí nos conocimos, ahí nos
unió el caprichoso destino desde aquellos tiernos momentos a transitar un largo
camino juntos en adelante. Nos conocimos
en la sociedad de fomento "Unión y Progreso" del barrio Villa
Esperanza, nuestro barrio.
Siempre nos juntábamos al finalizar la escuelita cristiana, a eso de las seis de la tarde; nos juntábamos con nuestros cuadernos anaranjados de tapa blanda debajo de los brazos pasándonos algún cigarrillo de esos infumables que se solían vender por unidad mientras íbamos charlando y caminando a paso firme hasta el quiosco de Calamaro, que estaba a unas tres cuadras de ahí. Muy tirados en el frente del quiosco nos pasábamos el resto de las tardes tomando una Coca-Cola de litro que lográbamos comprar juntando varios vueltos de los mandados que les hacíamos a nuestras madres, y nos rascábamos las bolas hasta caída la noche.
Éramos cuatro, como te decía: el gordo Marcelo, Saralegui, Patito y yo. Nos unían muchas cosas, pienso, pero lo que nos unía muy principalmente era que nuestros padres fueran cristianos evangelistas practicantes y nuestro total y completo desacuerdo en la putada que nos estaban propinando al obligarnos a asistir a esas penosas escuelas de religión típicas del conurbano bonaerense, por ser nosotros cuatro los más jóvenes de las familias, y por ende los más influenciables. Ese siempre fue nuestro argumento común para unirnos, nuestro común denominador aparte de nuestro fanatismo por Los Tres Chiflados y las Andanzas de Patoruzú; poder hablar de las boludeces que realmente nos interesaban empleando todas las malas palabras sin miramientos y echarle un ojo al culo de la hija de la quiosquera de paso, que estaba rebuena y ni en pinturas nos daba bola. Teníamos doce años cuando nos conocimos, y al culminar nuestro curso de la escuela primaria nos comprometimos en acudir a matricularnos a la misma escuela secundaria juntos: la benemérita escuela industrial E.E.T. nº45 Comisionado Fierro de Merlo.
En el segundo año del industrial fue que
tuvimos que entregar un trabajo práctico de equipo y nos juntamos en lo de
Saralegui para terminarlo. Lo acabamos muy rápido, era perfecto, nos iban a dar
una buena nota por aquel trabajo práctico. Al sobrarnos el tiempo y estar la
casa sola para nosotros, nos decidimos a probar nuestro primer cigarrillo de
marihuana. Patito dijo que lo había confiscado de una caja de zapatos en donde
su hermana mayor, aparte de guardar todas las postales y todas las tarjetas musicales
chinas de feliz cumpleaños que existan en la faz de la tierra, ocultaba la
marihuana. Patito la sacó del bolsillo de la campera de jean ya armada como un
largo brazo de gitano, y casi sin darnos cuenta nos lo estábamos pasando
encendido de mano en mano y largando su tan conocido humo dulzón a mezclarse
con el aire encerrado del comedor de los Saralegui desde nuestras bocas y
narices. Tosimos mucho los cuatro a las primeras caladas, pero después de eso
todo fue fluyendo muy satisfactoriamente. Entonces comenzamos a reír muy
alocados y a corretear por todos lados haciéndonos jugarretas. El gordo Marcelo
se quedó sentado frente al televisor y no paraba de cambiar los canales,
quedándose con la mirada atolondrada y fija en el aparato mientras un hilo de
baba le iba resbalando de la comisura de los labios gruesos. Saralegui y yo nos
fuimos rumbo a la habitación de su hermano, cuatro años mayor que él. Patito
nos siguió. La pieza estaba toda cubierta de posters y recortes de revistas por
todos lados, pegados con cinta Scotch o con Boligoma en las paredes y en el
techo. Salvo el piso de rústica cerámica, ningún vestigio del cemento que se
escondía tras el empapelado se dejaba ver bajo la luz amarillenta de la
lamparita de 40 que colgaba del centro del techo. Estupefactos ante nuestra
vista nos sentamos los tres en la cama y empezamos a hurgar directamente en sus
cosas sin ningún escrúpulo. Revolvimos en sus revistas Pelo y Generación X, en
sus cassettes todos pintarrajeados de birome con prohibido esvásticas en
millones de colores y formas que en fila reposaban muy ordenados sobre un
pequeño estante encima del equipo de música doble cassettera, que acompañaba la
cabecera derecha del catre donde también se apoyaba una guitarra imitación
strato color crema marca F.A.I.M, a la que Patito le sacó unas notas que había
aprendido en el Ministerio de Alabanzas de la Iglesia. Encendimos el equipo de
música y Saralegui apretó el play de la cassettera izquierda para ver que
era lo que estaba escuchando su hermano. Al comenzar la reproducción oímos los
últimos acordes de Rudy can´t fail terminando, el silencio, y después seguido
las primeras notas de Spanish Bombs. Nos quedamos mudos patitiesos los tres. La
música nos envolvió, sonaba tan bien que ejerció un poder casi hipnotizante
sobre nosotros. Nos dominó en absoluto. Al terminar el tema, Saralegui se
acercó de nuevo al aparato y apretó pause. Se dio media vuelta y desde arriba
nos miró a Patito y a mí; le brillaban los ojos marrones. Los tres nos miramos
descreídos; nos brillaban los ojos marrones. Saralegui rebobinó la cinta hasta
el comienzo y de nuevo apretó el play. London Calling. Al otro día en la escuela me aparecí con una
cinta que le robé a mi madre rogándole a Saralegui que me copiase el cassette
entero de los Clash sobre este que conseguí de predicaciones del pastor
Guiraldes. Patito hizo lo mismo con una cinta de Juan Ramón. Al gordo Marcelo
lo tuvimos que obligar a hacerlo, se lo perdió todo, pero nosotros tres nos
íbamos a ocupar en influenciarlo, por suerte al final cedió.
Siempre nos juntábamos al finalizar la escuelita cristiana, a eso de las seis de la tarde; nos juntábamos con nuestros cuadernos anaranjados de tapa blanda debajo de los brazos pasándonos algún cigarrillo de esos infumables que se solían vender por unidad mientras íbamos charlando y caminando a paso firme hasta el quiosco de Calamaro, que estaba a unas tres cuadras de ahí. Muy tirados en el frente del quiosco nos pasábamos el resto de las tardes tomando una Coca-Cola de litro que lográbamos comprar juntando varios vueltos de los mandados que les hacíamos a nuestras madres, y nos rascábamos las bolas hasta caída la noche.
Éramos cuatro, como te decía: el gordo Marcelo, Saralegui, Patito y yo. Nos unían muchas cosas, pienso, pero lo que nos unía muy principalmente era que nuestros padres fueran cristianos evangelistas practicantes y nuestro total y completo desacuerdo en la putada que nos estaban propinando al obligarnos a asistir a esas penosas escuelas de religión típicas del conurbano bonaerense, por ser nosotros cuatro los más jóvenes de las familias, y por ende los más influenciables. Ese siempre fue nuestro argumento común para unirnos, nuestro común denominador aparte de nuestro fanatismo por Los Tres Chiflados y las Andanzas de Patoruzú; poder hablar de las boludeces que realmente nos interesaban empleando todas las malas palabras sin miramientos y echarle un ojo al culo de la hija de la quiosquera de paso, que estaba rebuena y ni en pinturas nos daba bola. Teníamos doce años cuando nos conocimos, y al culminar nuestro curso de la escuela primaria nos comprometimos en acudir a matricularnos a la misma escuela secundaria juntos: la benemérita escuela industrial E.E.T. nº45 Comisionado Fierro de Merlo.
Pasaron
las horas, los días, y un par de años más juntos y unidos que nunca, para que
al fin nos decidiésemos en armar una banda punk los cuatro. El gordo Marcelo en
bajo, Patito a la guitarra, Saralegui a la batería y yo de cantante, en
principio. Los cuatro amigos más juntos
y hermanados que nunca en plena lucha por nuestro legítimo derecho de no querer
que nos obliguen ir a la Iglesia todos los viernes y los domingos a ser parte
de toda esa pantomima de la felicidad y el amor a Dios. Atacábamos al cielo con
nuestro propio fuego de esta manera. Odiábamos las cadenas de oración y esas
putas panderetas, las manos extendidas al cielo reclamando Piedad y todo ese
lloriqueo en supuestas lenguas extinguidas. Lo odiábamos con todas nuestras
fuerzas. Así fue que comenzamos a ensayar a escondidas de nuestros padres al
principio, para que no se enterasen. Logramos improvisar una salita de ensayos
en la casa deshabitada de la tía del gordo, que vivía en capital. No nos salía
nada bien. Siempre íbamos a destiempo o se nos rompían las cuerdas y los
palillos en casi todos los ensayos. Éramos un completo desastre; éramos PUNK.
Intentamos tocar las canciones de los Ramones o de los Toy Dolls miles de veces
hasta que al fin nos salieron medianamente bien. Después de varios meses de
ensayos ya teníamos un muy respetable repertorio de ocho temas: tres de los
Ramones, tres de los Toy Dolls, uno de los Violadores y un último del nuevo
cassette de Flema: Hombre Vicioso.
Al
terminar un ensayo, el del lunes, creo no mal recordar, Saralegui dió el último
sorbo al resto tibio del fondo de un tetra de vino blanco Uvita mezclado con
jugo de naranja Tang y dijo: “Ya es hora de ponernos un nombre, estuve pensando
anoche en Los Escupesangre, suena bien, ¿no?”. El gordo apoyó el bajo en la
pared y me dirigió una mirada aparentemente extrañado de como yo estaba
enrollando el cable del micrófono, como intentando pensar. “Está bueno, pero me
parece medio blandito... que tal Los Nietos de Puta”, respondió. A todo esto
Patito ya había acabado de guardar su guitarra eléctrica, y sentado sobre el amplificador
barato con los codos apoyados sobre sus huesudas rodillas, mientras daba las
primeras caladas a un cigarrillo 43/70, nos lo dijo de una vez y como
completamente compenetrado en la descodificación de un mensaje en clave que
trataba de destramar, como acabado recién de recibir por medio de una
anunciación divina y única la cual debía ser comunicada al resto de la
humanidad para su útil supervivencia ante el inminente cataclismo de los
tiempos, una iluminación que solo él supo recibir e interpretar: “Ya lo tengo:
LA CONCHA DE TU MADRE”. Y se nos hizo la luz. Sonreímos todos en señal de
aprobación. Teníamos nombre.
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